El vector de Bienestar

Una de las novedades del nuevo currículum de Educación Básica, que incluye primaria y secundaria, son los seis vectores de carácter transversal que, a partir de ahora, «se tienen que tener presentes y tienen que articular todas y cada una de las decisiones relativas al despliegue del currículum».

Uno de ellos pose especial atención al «bienestar emocional de niños y jóvenes, que incluye tanto la experiencia subjetiva de sentirse bien, en armonía y con tranquilidad, como también la experiencia personal de satisfacción consigo mismo para poder hacer frente a las dificultades y superarlas en positivo» (xtec.cat).

Hace unos años que me dedico a la formación de docentes y que hago talleres de educación emocional a escuelas e institutos, y he podido comprobar que el bienestar de los niños y de los adolescentes ocupa y preocupa a #maestro y profesorado y que, quien más quien menos hace el que sabe y el que puede para tener cura. Encuentro una muy buena noticia que se reconozca su importancia convirtiéndolo en uno de estos vectores; por un lado, porque da visibilidad y responde a una necesidad básica de las personas y por el otro, porque hará que se dediquen más recursos (que hace falta).

Ahora bien, porque esto tenga sentido y para que funcione de verdad, es imprescindible que el vector se despliegue más allá del alumnado y que tenga presente, también, el bienestar del equipo docente, del personal no docente y también, de las familias. Vaya… que tiene que tener presente el bienestar de toda la comunidad educativa.

Para salir adelante este vector necesitamos que las persones adultas también se impliquen en el desarrollo de sus competencias emocionales, hace falta que el sistema tenga cura de su salud y de su bienestar emocional, y que facilite atención y acompañamiento a todo el mundo quien lo necesite. Hacen falta comunidades educativas que normalicen el buen trato, que disfruten de relaciones empáticas y respetuosas, y que pongan las curas y las personas en el centro. Para conseguirlo, es importante que revisemos algunos aspectos que nos atraviesen de forma estructural y cultural, que convierten este vector en todo un reto, empezando por los privilegios y la idea de éxito, vinculada normalmente al poder, la normalización de la violencia, los estereotipos y prejuicios de todo tipo…

Normalizar las curas y darles el valor que tienen, es clave para el bienestar de toda una comunidad.

Podríamos empezar para reflexionar sobre el concepto de bienestar y que representa para cada cual. El bienestar emocional es una experiencia muy íntima y personal, hará falta que exploramos un mundo entero de necesidades, de valores y de emociones. Poner atención en el desarrollo de la autoestima, la conciencia y la regulación emocionales, de la empatía y las habilidades sociales… Seguro que todo el mundo ganará en salud y en calidad de vida, ahora bien, tengamos presente que se trata de un trayecto de largo recorrido y que algunos de los frutos los recogeremos pasado un tiempo. ¡Harán falta dosis de confianza y la esperanza que cabe otro cambio de leyes lo restañe!

Qué ofrezco

EMPÂTIK - logoPrograma de entrenamiento de la empatía

Emociona·t - Júlia PrunésInteligencia emocional aplicada

Carta de contacte

¿Necesitas más información?

Carta de contacte



    *Los campos marcados con asterisco son obligatorios



    0
      Tu carrito
      Tu carrito está vacíoVolver a la tienda